Alimentación
"Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios."
— 1 Corintios 10:31, RVR1960
Pablo no da una dieta específica, pero establece un principio: la forma en que comes es un acto que puede glorificar a Dios. Comer con gratitud, con moderación y con atención a lo que tu cuerpo necesita es una forma de honrar al Creador.
Moderación
"Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna."
— 1 Corintios 6:12, RVR1960
Este versículo, que aparece justo antes del pasaje sobre el cuerpo como templo, establece el principio de la libertad con responsabilidad. No todo lo que puedes hacer con tu cuerpo te conviene. Y nada debería dominarte al punto de controlarte.
¿Qué pasa con el cuerpo después de la muerte? La esperanza de la resurrección
Aquí viene una de las enseñanzas más esperanzadoras y menos comprendidas de la Biblia: la fe cristiana no enseña que el alma va al cielo y el cuerpo se queda en la tierra para siempre. Enseña la resurrección del cuerpo.
"Se siembra cuerpo animal, resucitará cuerpo espiritual. Hay cuerpo animal, y hay cuerpo espiritual."
— 1 Corintios 15:44, RVR1960
"Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad."
— 1 Corintios 15:53, RVR1960
Pablo no dice que el cuerpo desaparece. Dice que se transforma. Así como Jesús resucitó con un cuerpo real —que podía comer, ser tocado y caminar— los creyentes recibirán un cuerpo glorificado, libre de enfermedad y muerte.