Es probablemente la palabra que más has repetido en tu vida de fe. La dices al final de cada oración, la escuchas en cada culto, la lees una y otra vez en la Biblia. Pero si alguien te preguntara "¿qué significa realmente amén?", quizás te costaría dar una respuesta que vaya más allá de "así sea".
Amén significa mucho más que un cierre. En la Biblia, es una declaración de confianza absoluta, un acto de fe comprimido en una sola palabra. Viene del hebreo y significa "firme", "seguro", "verdadero". Cuando dices amén, no estás simplemente terminando una oración: estás diciendo "confío en que esto es verdad y pongo mi peso sobre ello".






