Pocas figuras bíblicas han sido tan malinterpretadas como María Magdalena. Películas, novelas y siglos de tradición la convirtieron en una prostituta arrepentida, en la esposa secreta de Jesús, en una pecadora definida por su vergüenza. Si alguna vez te preguntaste quién fue realmente esta mujer, mereces una respuesta que venga directamente de las Escrituras y no de la ficción.
La verdad bíblica es más sencilla y más poderosa de lo que imaginas: María Magdalena fue una mujer liberada por Jesús, que lo siguió fielmente hasta la cruz y más allá, y que recibió el privilegio extraordinario de ser la primera persona en ver al Cristo resucitado. Eso dice la Biblia. Lo demás son añadidos.






