Hay pocas historias en la Biblia que nos incomoden tanto como la de Jonás. No porque sea difícil de entender, sino porque nos vemos reflejados en ella. ¿Alguna vez has sentido que Dios te pedía algo y tu primer impulso fue correr en la dirección opuesta? ¿Alguna vez te molestó que alguien que "no lo merecía" recibiera gracia? Entonces ya conoces el corazón de Jonás, aunque todavía no conozcas todos los detalles de su vida.
Jonás fue un profeta hebreo del siglo VIII a.C. que recibió de Dios una misión que detestaba: predicar arrepentimiento a la ciudad pagana de Nínive, la capital del imperio asirio, el peor enemigo de Israel. Su historia, registrada en el libro que lleva su nombre, no es solo la del hombre que fue tragado por un gran pez. Es, sobre todo, una revelación poderosa de hasta dónde llega la misericordia de Dios, incluso hacia quienes nosotros preferiríamos que no la recibieran.






