6. Si Dios te ha dado abundancia, úsala para servir. No es un accidente. Es una responsabilidad. Invierte en los demás, apoya a tu comunidad, sé el canal por el que Dios responde la oración de alguien que pide pan.
Preguntas frecuentes
¿Es pecado ser rico según la Biblia?
No. La Biblia nunca condena la riqueza en sí misma. Lo que condena es el amor al dinero (1 Timoteo 6:10), la confianza puesta en las riquezas en lugar de en Dios (1 Timoteo 6:17), y la riqueza obtenida mediante la opresión o la injusticia (Amós 8:4). Abraham, Job y José de Arimatea fueron ricos y fieles a Dios.
¿Dios quiere que todos seamos prósperos económicamente?
La Biblia no promete riqueza material a todos los creyentes. Jesús y los apóstoles vivieron con poco. Lo que Dios sí promete es provisión para nuestras necesidades (Filipenses 4:19) y que su gracia es suficiente en cualquier circunstancia (2 Corintios 12:9). La prosperidad bíblica es mucho más amplia que lo financiero.
¿Qué significa "es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja"?
Es una expresión de Jesús en Mateo 19:24 para ilustrar lo extremadamente difícil que es para un rico entrar al reino de Dios. No porque la riqueza sea mala en sí, sino porque tiende a crear una falsa sensación de seguridad que aleja de la dependencia de Dios. Los discípulos preguntaron asombrados: "¿Quién, pues, podrá ser salvo?" Y Jesús respondió: "Para los hombres esto es imposible; mas para Dios todo es posible" (Mateo 19:26).
¿La Biblia apoya el diezmo como obligación?
El diezmo aparece en el Antiguo Testamento como parte de la Ley (Malaquías 3:10). En el Nuevo Testamento, Pablo enseña a dar con alegría y según lo que cada uno proponga en su corazón, "no con tristeza, ni por necesidad" (2 Corintios 9:7). Lo central no es el porcentaje, sino la actitud del corazón y la generosidad como estilo de vida.