"Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó."
— Lucas 15:20, RVR1960
Significado: El padre de la parábola representa a Dios. No importa cuán lejos hayas ido, cuánto hayas malgastado o cuántas veces hayas fallado: Dios no te espera con un reproche, sino con un abrazo. Esta parábola también habla del hijo mayor, que se enoja porque su padre recibe al hermano sin castigarlo. Jesús advierte que el orgullo religioso puede alejarnos tanto de Dios como la vida desordenada.
3. La parábola del buen samaritano: el prójimo es quien actúa
Un hombre cae asaltado en el camino de Jerusalén a Jericó. Un sacerdote lo ve y pasa de largo. Un levita hace lo mismo. Pero un samaritano — alguien despreciado culturalmente por los judíos — se detiene, cura sus heridas, lo lleva a una posada y paga de su bolsillo.
"¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones? Él dijo: El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo."
— Lucas 10:36-37, RVR1960
Significado: Jesús contó esta parábola para responder la pregunta "¿Quién es mi prójimo?". La respuesta es radical: tu prójimo no es quien comparte tu fe, tu nacionalidad o tu barrio. Tu prójimo es cualquier persona que sufre delante de ti. Y ser prójimo no es un sentimiento, es una acción concreta.
4. La parábola de la oveja perdida: una sola persona importa
Un pastor tiene cien ovejas y pierde una. ¿Qué hace? Deja las noventa y nueve en el campo y va a buscar la que se perdió hasta encontrarla.
"Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento."
— Lucas 15:7, RVR1960
Significado: Para el mundo, una oveja entre cien es un número insignificante. Para Dios, no. Esta parábola revela algo profundo sobre el corazón de Dios: Él no gestiona multitudes, busca personas. Si alguna vez has sentido que no importas, que te has alejado demasiado o que nadie te buscaría, esta historia dice lo contrario. El pastor no espera que la oveja vuelva sola: sale a buscarla.