- Sí dice: que lo acostaron en un pesebre (un comedero para animales) y que no había lugar en el mesón.
- No dice: que fuera un establo, ni una cueva, ni que hubiera un buey y un asno presentes. No describe la escena del parto. No menciona una posada que les cerrara la puerta en la cara.
El pesebre como cuna sugiere un entorno humilde, probablemente donde se guardaban animales, pero la Biblia no lo dramatiza. Lo cuenta con una sobriedad que contrasta con siglos de representaciones artísticas.
Los pastores: los primeros en saber
Inmediatamente después, Lucas narra uno de los episodios más hermosos de toda la Escritura. No fueron sacerdotes, ni reyes, ni personas importantes quienes recibieron el anuncio primero. Fueron pastores, trabajadores nocturnos al aire libre, personas de bajo estatus social:
"Había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño. Y he aquí, se les presentó un ángel del Señor, y la gloria del Señor los rodeó de resplandor; y tuvieron gran temor."
— Lucas 2:8-9, RVR1960
El ángel les dio un mensaje claro:
"No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor."
— Lucas 2:10-11, RVR1960
Y la señal para reconocerlo no fue un palacio ni una corona. Fue lo contrario:
"Esto os servirá de señal: Hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre."
— Lucas 2:12, RVR1960
Después apareció una multitud de ángeles alabando a Dios con las palabras que se repiten cada Navidad: