Cada diciembre, millones de personas recuerdan el nacimiento de Jesús. Hay villancicos, pesebres, pastores de cerámica, tres reyes magos con coronas doradas y un establo pintoresco. Pero si abres tu Biblia y lees lo que realmente dicen los Evangelios, la historia es más breve, más cruda y más poderosa de lo que la tradición popular nos ha enseñado.
Lo que la Biblia relata sobre el nacimiento de Jesús se encuentra principalmente en dos Evangelios: Mateo (capítulos 1–2) y Lucas (capítulos 1–2). Marcos y Juan no narran el nacimiento. Y entre lo que Mateo y Lucas cuentan, hay detalles que quizás nunca has notado — y otros que dabas por sentado que están ahí, pero no aparecen en ningún versículo.






