El Evangelio de Juan
El cuarto Evangelio es diferente a los otros tres (Mateo, Marcos y Lucas, llamados sinópticos). Juan no repite las mismas historias. Omite parábolas enteras y se concentra en los discursos largos de Jesús, en sus señales milagrosas y en su identidad divina.
El propósito lo declara él mismo:
"Hizo además Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro. Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre."
— Juan 20:30-31, RVR1960
Juan no escribió una biografía. Escribió un testimonio con un objetivo: que tú creas.
Versículos que solo encontramos en el Evangelio de Juan incluyen algunos de los más conocidos de toda la Biblia:
"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna."
— Juan 3:16, RVR1960
"Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí."
— Juan 14:6, RVR1960
1 Juan: la carta sobre el amor verdadero
La primera carta de Juan fue escrita a comunidades cristianas que enfrentaban confusión doctrinal. Falsos maestros enseñaban que Jesús no había venido realmente en carne. Juan escribe para corregir, consolar y recordar lo esencial.