En este artículo vamos a revisar las diferencias principales con versículos de la Reina-Valera 1960, sin ánimo de atacar a nadie, sino de ayudarte a pensar con la Biblia abierta.
La respuesta directa de la Biblia
Antes de hablar de denominaciones, la Biblia habla de algo más fundamental: la relación directa entre Dios y cada persona a través de Jesucristo.
"Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre."
— 1 Timoteo 2:5, RVR1960
"Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí."
— Juan 14:6, RVR1960
"Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia."
— 2 Timoteo 3:16, RVR1960
"Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe."
— Efesios 2:8-9, RVR1960
Estos cuatro pasajes tocan los nervios centrales del debate: ¿quién es el mediador?, ¿cuál es la autoridad final?, ¿cómo se obtiene la salvación? Vamos a profundizar en cada uno.
Contexto histórico: ¿de dónde viene la separación?
Para entender las diferencias hay que conocer un poco de historia. Durante los primeros siglos del cristianismo existía una sola iglesia organizada, que con el tiempo se estructuró en torno al obispo de Roma (el Papa). En 1517, Martín Lutero, un monje agustino, publicó sus 95 tesis cuestionando prácticas como la venta de indulgencias. Así comenzó lo que conocemos como la Reforma Protestante.
Los reformadores — Lutero, Calvino, Zuinglio y otros — no buscaban crear una nueva religión. Querían volver a lo que consideraban la enseñanza original de la Biblia. De ese movimiento nacieron las iglesias protestantes, y dentro de ellas, siglos después, surgieron las iglesias evangélicas como las conocemos hoy en América Latina.