La postura evangélica
La mayoría de las iglesias evangélicas reconocen solo dos ordenanzas (no las llaman "sacramentos" en el mismo sentido): el Bautismo y la Santa Cena (comunión). Las consideran actos de obediencia y testimonio público, no medios que otorguen gracia salvadora.
"Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo."
— Mateo 28:19, RVR1960
"Y tomando el pan, dio gracias, y lo partió, y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí."
— Lucas 22:19, RVR1960
Los evangélicos señalan que estas son las dos prácticas que Jesús mandó explícitamente a sus seguidores. Los otros cinco sacramentos católicos, argumentan, fueron desarrollados por la tradición eclesiástica.
Un punto clave: el bautismo
Otra diferencia práctica importante: los católicos bautizan a bebés (bautismo infantil), entendiendo que el bautismo borra el pecado original. Los evangélicos, en su mayoría, practican el bautismo de creyentes (personas que ya han hecho una profesión de fe consciente), normalmente por inmersión.
"El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado."
— Marcos 16:16, RVR1960
Los evangélicos leen este versículo y notan que creer viene antes de ser bautizado, lo que implicaría una decisión consciente.
María: ¿veneración o devoción especial?
Este es uno de los temas más sensibles en familias donde conviven católicos y evangélicos.